Empujar los límites
Entrevista a Omni-Zona Franca (1) Tomado de la revista digital Consenso
Por:Yoani Sánchez
Alamar –amontonamiento de bloques de concreto sin orden ni concierto- es en este caso la obra, el objeto artístico, la arcilla y la pared sobre las que se ha moldeado y pintarrajeado. Los artistas podemos ser usted, yo, o cualquier otro, aunque por el momento vamos a llamarles Juan Carlos, Amaury, Luis Eligio, René, David, Fito, Yoyi, Yohamna, Livio o Ailer. El nombre del proyecto, podría girar en torno a Generación Omni, Franom-Uno, Grupo Uno, pero seleccionemos –al menos hasta que ocurra la próxima mutación- una mezcla de mantra y espacio para la confluencia y la libertad.
Omni-Zona Franca no nos permite quedarnos sin emitir un juicio, que puede ir desde el común improperio de “excéntricos” hasta la callada admiración por “contestatarios”. Lo que realmente son, ni ellos mismos quieren definirlo, les basta con “construir espacios donde crecer” y que los alamareños, los habaneros y los cubanos habiten esos sitios y los expandan con su espiritualidad.
Lleguemos hasta el territorio-omni, entremos en la franqueza de esta zona y hagamos la acción plástica de arrojarles unas preguntas. Tengamos en cuenta que lo mismo pueden responder con un poema, una ráfaga de hip hop o un voto de silencio.
¿Por qué en Alamar?
Porque esta ciudad sin cementerio, sin industrias, sin Iglesias, pero eso sí, con una funeraria, puede aceptar la novedad como ningún otro municipio de Cuba. Lo nuevos ritmos y formas artísticas encuentran aquí una buena acogida. Tal vez porque Alamar necesita ser reinventada por sus moradores, ante la falta de asidero de una historia anterior que valide su existencia. Necesita ser humanizada y recreada. El arte nace aquí con mucha frescura y juventud. Por ejemplo en Alamar han proliferado los grupos de acción social, el arte ecológico (grupos La Cuadra, El Quijote, Arte-Nativa), el graffiti, el Rock, el Hip Hop e incluso tuvieron su base el proyecto Habana Abierta y el grupo Criterios. También ocurrieron hechos que marcaron a todos, como los relacionados con María Elena Cruz Varela y la Carta de los Diez. Poetas como Ángel Escobar y Mario Benedetti vivieron y escribieron parte de su obra aquí e irradiaron con ella sobre una generación de jóvenes poetas. La plástica también ha tenido figuras como Belkis Ayón que vivió, creó parte de sus pinturas y se suicidó entre estos edificios.
Alamar fue el Project Haus de la Revolución. Se suponía que iba a ser el reparto más hermoso de toda La Habana. Antes de la Revolución se pensaba que este lugar sería un reparto de lujo y se llegó a construir parte del alcantarillado. Cada casa tendría una hermosa vista al mar.
Después se proyectó que esta iba a ser la ciudad del “hombre nuevo”. Por ejemplo, en una visita que Leonid Brezhnev hizo a Alamar vaticinó que en el futuro esto se convertiría en un “suburbio próspero”. Aquí vinieron a parar gente de todas partes, incluso numerosos exiliados políticos latinoamericanos y técnicos extranjeros provenientes del antiguo campo socialista que se radicaron en los años 70 y los 80. Ahora tiene cerca de cien mil habitantes. Por eso Alamar es la barriada más heterogénea y desarraigada que tiene Cuba. Nosotros mismos no hemos nacido aquí sino que venimos desde otros lugares y convivimos con gente de todas partes de la isla.
Vivir aquí es habitar una zona con estructuras deficientes, con un montón de limitaciones a la hora de trasladarse, pero también es un espacio increíblemente propicio para crear, precisamente por todas esas deficiencias que hacen que la espiritualidad y la creatividad se disparen.
Fundación de Omni-Zona Franca
Omni nace en 1997; justo ahora estamos cumpliendo nuestro décimo aniversario. Al principio comenzamos haciendo esculturas de madera -que sacábamos de los derrumbes de la ciudad- y llegamos a vender algunas en las ferias de Malecón y de la Plaza de la Catedral. En la escultura mezclamos todo, nuestros ancestros, la gestualidad, la naturaleza y un montón de fuerzas internas que volcábamos en la madera.
Juan Carlos Flores fue el eje sobre el que comenzamos a girar. El venía de San Agustín y comenzó a trabajar aquí como custodio de la Galería. Traía consigo una obra poética impresionante y un manejo de la forma extremadamente influenciador. Tenía en su historial un premio David y un Premio de la Crítica. Llegó aquí con la idea de formar un grupo de poetas y experimentar formas novedosas de la literatura. Se le fueron sumando jóvenes poetas de Alamar, como Grisel, Leonardo, John Curri, Luis Eligio, Nilo y Yohamna y así nació Zona Franca. Juntos los de ZF y los de Omni, conformamos una unión entre la plástica y la poesía que confluía en la Galería Fayad Jamis. Nos atraía el viaje hacia los orígenes, hacia lo que fuimos en un estadio primigenio. Todo era pura intuición, no teníamos ninguna idea preconcebida ni esquemática. (continúa…) >>




Agosto 13th, 2009 at 8:55 pm
Me parece muy constructiva la labor q estan haciendo , expresarse a traves del arte enriquece el espiritu y nos ayuda a decir aquello q con palabras nos esta prohibido.CONTINUEN MUCHACHOS.